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viernes, 27 de enero de 2017

Montevideo.... ¡viva Uruguay!

La última entrada les conté que estábamos en Atlántida. Fue un día nublado y frío, con permanente amenaza de lluvia que no se concretó. Dormimos sin problemas y ayer a las siete de la mañana comenzamos a rodar para llegar a Montevideo. No alcanzamos a hacer 500 metros y comenzó a llover. Nos refugiamos en una parada de autobuses y esto se repitió tres veces más. llovizna fría, viento y el agua que si no  caía del cielo, nos era salpicada por ,os vehículos de la autovía. Al Jefe de grupo se le voló la protección de las alforjas en un desvío complicado de la ruta y anduvo como cazando fantasmas detrás del trapo fosforescente.
A las 10:30 estábamos en los cruces de Avda. Italia y Avda. Garibaldi, donde nos pasó a buscar Nacho y Valeria. A Nacho lo conocimos en Santa Teresa y tuvimos excelente relación en los dos días que compartimos camping (incluyendo comidas y bebidas). Nos instalamos en casa de Valeria y por la noche, junto a varios amigos y familiares de ellos, fuimos al Velódromo de Montevideo donde se realizan actuaciones de murgas. El sitio se denomina tablado y se llena de aficionados a este tipo de música carnavalesca, muy similar a las chirigotas de Cádiz y único en Sud América. Actuaron cinco grupos, entre ellos el ganador del año anterior y los temas de sus letras giran en torno a la política, la educación, problemas sociales, mundiales (cayó Trump) y hasta domésticos. Mucho ingenio, trabajo y dinero en trajes y maquillajes.
Santiago es un apasionado de este tema y estaba muy bien informado, cosa que sorprendió a nuestros anfitriones uruguayos. La fiesta se extendió desde las 19:30 a la 01:30.
Mientras participábamos del festejo, me llamaron de Radio Metro, de la ciudad de Buenos Aires, para hacerme un reportaje sobre mis viajes en bicicleta ne el programa "Su Atención por Favor". Fueron los periodistas Nicolas y Sol con los que hablé durante unos 20 minutos en directo. Esa misma noche me llegaron mensajes de oyentes y algún correo también.
Para escuchar la nota, entrá al siguiente link
http://uy.radiocut.fm/audiocut/su-atencion-por-favor-10/

Hoy, junto a Nacho y Sebastian, salimos en bici a recorrer la ciudad. La Rambla sobre el río de La Plata es muy bonita y la ciudad en su conjunto es espaciosa y agradable, concentrando prácticamente a la mitad de la población del país.
Para el almuerzo se sumó Valeria y comimos una parrillada de carne uruguaya, bien regada con vino.
Hoy, otra vez carnaval y murgas.
Mañana saldremos con rumbo a Colonia del Sacramento, para hacer los últimos 180 kms., de nuestro viaje, que viene resultando mejor de lo esperado, gracias a la superlativa calidad humana de este pueblo, al que quiero y admiro. Ya volveré con algún comentario específico.
 Campamento en Atlántida en el camping de los empleados de Ancap
El Comandante Santucho Cartiago en el jacuzzi del camping.... que lo parió! 


Una de las murgas en el escenario.
 El juvenil y  fraterno grupo que nos acompañó e instruyó sobre cultura murguera.
 El ocsiso atendiendo los llamados de los periodistas argentinos..... mirá vó!
 Después de sus actuaciones, las murgas bajan a la platea y desfilan entre los concurrentes, cosa que aprovechamos para hacernos algunas fotos.
 El Comandante con el sombrero del director de una agrupación.
 Uno de los lugares emblemáticos de Montevideo es el teatro Solís... ahí estuvimos... o que?

Sebastian, Raúl, Valeria, Santiago y Nacho rodeando la mesa donde caería una parrillada para aplaudir... no quedó nada.


Mientras transitábamos la Avda. 18 de Julio, este colega ciclista, hacía publicidad a unas misas de la familia con este particular sistema de megafonía.

miércoles, 25 de enero de 2017

Uruguay, más etapas

En las jornadas pasadas, hemos estado en Valizas, un pequeño pueblo balneario donde nos instalamos en el camping Amaranto. (sobre los campings uruguayos haré una entrada exclusiva). Fueron dos días de lavado de ropa, asados, charlas con la vecindad y playa. Encontramos también a un estudiante español que inicia un viaje por la Carretera Austral en Chile. El 21 partimos en busca de La Pedrera, un bonito pueblo donde Santiago se encontró con gente que conoce de su trabajo. Desde aquí viajamos sin carga hasta el balneario de La Paloma, con hermosas urbanizaciones y casas de lujo. Nos dimos un atracón de frutos de mar y antes de salir de la ciudad, dormimos la siesta en un monte de eucaliptus.
La jornada del 23 fue la más dura hasta ahora y no creo que pueda ser superada. Sabíamos que por la costa podíamos llegar a la laguna de Rocha, que se une eventualmente al mar. El camino termina al llegar y se reinicia unos 1500 mts., más adelante, después de una cadena de dunas. Si hay agua, el cruce se puede hacer caminando o en bote. La boca estaba cerrada y la cruzamos a pata arrastrando las bicis. En mi caso las alforjas por separado. Se me hizo durísimo y Santiago se hizo cargo de lo más pesado. Finalmente, otra vez en la ruta (de tierra) teníamos 30 kms sin sombra, agua ni comida. Llegamos a las 13 hs al puente de la laguna Garzón, donde nos metimos en un restaurante. Ya estábamos cerca de José Ignacio, uno de los balnearios más caros y exclusivos de la costa uruguaya, frecuentado por la farándula argentina y con precios prohibitivos para viajeros como nosotros. Teníamos comida y nos metimos en un bosque sobre la ruta. Este día perdí las Croc y los anteojos de sol. También me encontré en la laguna con un pampeano que conoce a muchos amigos de Santa Rosa.
Esa noche nos acostamos temprano para no usar luces y evitar ser vistos desde el camino. A la media noche algo me despertó y vi dos pares de ojos, de lo que supuse gatos. Busqué la linterna y ya me parecieron grandes para gatos, para  finalmente convencerme de que eran dos monos. Santiago todavía se está riendo y me han dicho que no hay monos en Uruguay....
Ayer cruzamos la imponente ciudad de Punta del Este, con bonitos edificios, muy bien parquizada y limpia y continuamos con destino a Piriápolis. En el camino paró una familia argentina en la ruta, interesados en nuestro viaje. Son fanáticos de Salva Rodriguez y están leyendo su último libro.
La noche fue movida, ya que a tuvimos tormenta de viento y agua, pero hoy amaneció bien y llegamos a Atlántida. Nos quedan menos de 50 kms hasta Monntevideo y esperamos llegar mañana antes del medio día. Llevamos más de 400 kms de recorrido y nos restan unos 250 que tendremos que completar hasta el 30 de este mes.
La compañía de Santiago es inmejorable y estoy disfrutando hasta del mar... ja ja
 Nuestra toldería en Valizas.... camping Amaranto
 Vista de La Pedrera
 Camino a laguna de Rocha
 Ya estamos llegando...
 Y ahora te quiero ver!!!! a llevar todo al otro lado.... 1,5 km, arena, sol..... querías aventuras??
 Pero apareció SUPER SANTI y la cosa mejoró...
 Y Alaikyn cruzó el desierto
 No había nadie a la vista y el día era expléndido... Santiago recordó el relato de Galeano de aquel niño que no había visto el mar y al contemplarlo quedó extasiado para luego decirle a su padre "ayudame a mirar"
 Vamos que falta poco.....
 El cartel merecía esta foto.....
   Entrada a Punta del Este. Al fondo su puente "ondulante"

jueves, 19 de enero de 2017

Uruguay... seguimos

El lunes, después de desayunar, arrancamos por fin con el viaje propiamente dicho... o sea, a darle al pedal buscando el sur del Uruguay. Semi nublado y con agradable temperatura, le dimos unos 30 kms., hasta llegar al balneario de La Coronilla y un nuevo encuentro "especial". Ahí estaba estacionada una camioneta con una vieja caravana montada encima. Se trataba de Leo y Eli, argentinos que vienen bajando desde México y están concluyendo su viaje (http://bondiolarutera.tumblr.com/) ,  también estaba Mariano, un particular cordobés y un grupo de jóvenes que se movían en bicicletas con alforjas improvisadas y estaban bajando del Paraguay. Un buen rato de charla, intercambio de datos y el abrazo de despedida a quienes sentíamos como viejos amigos. 

 La Bondiola Rutera en todo su esplendor.

 Con los datos obtenidos, cambiamos el objetivo de llegar a Punta del Diablo y nos instalamos en Santa Teresa, un Parque Nacional gestionado por el Ejército Uruguayo. Un área boscosa inmensa, con varias playas, sectores de baños, supermercados, etc. Este es nuestro campamento.
Nos quedamos dos días y desde ahí fuimos con Clota y Alaikyn a conocer la famosa Punta del Diablo.
 El Comandante Santiago, en el viaje a Pta del Diablo.... parece un bici viajero avezado...
 Punta del Diablo, es uno de los tantos balnearios de la costa uruguaya y ahora está de moda. La entrada es agradable y muestra una pequeña villa, con calles de arena, casa bajas y de buen gusto y un intenso movimiento de turistas. Esta imagen se desvanece al llegar a la playa, por un tortuoso camino estrecho, franqueado por casa deterioradas, carteles precarios y un punto de suciedad. No me gustó.
 Antes de regresar a Santa Teresa, anulamos el plan de almorzar en este balneario y nos hidratamos con una cerveza.
 Este edificio es La Capatacía, donde se encuentra la oficina central del Parque
 En Santa Teresa, acampado cerca nuestro estaba Nacho, un simpático uruguayo con el que establecimos una excelente relación. Está planeando su gran viaje, aunque ya ha pateado bastante mundo. La primer noche hicimos un asado memorable, el medio día siguiente me encargué de freir unos ajos, papas y huevos y rematamos el día con un plato de fideos y verduras que preparó Santiago. Aquí el documento gráfico.
Hoy (19/1), salimos muy temprano a pedalear. Eran las 5:30 y amanecía. Queríamos evitar el calor y poco más de 60 kms. nos separaban de Valizas, donde decidimos terminar la etapa. Llegamos a las 10 de la mañana, previo paso por la ciudad de Castillos. Nos instalamos en el camping mejor dotado del pequeño pueblo, lavamos ropa, hicimos un almuerzo, siesta y mientras yo escribo esto, mi compañero se ha ido a visitar la playa. Hoy cenaremos unos chorizos criollos a la parrilla.... SEGUIREMOS INFORMANDO.

martes, 17 de enero de 2017

ENCUENTROS

El viaje, desde su inicio,  nos mostró un toque mágico.
Minutos después de recibir al Tata en casa, tomamos un taxi al centro de la ciudad, para hacer unos trámites. Dentro del coche, conversamos respecto al viaje, al recorrido y a los detalles que nos quedaban inconclusos. Jorge, el taxista, nos escuchaba atento y en silencio, mirándonos por el 
retrovisor. Tanto se enganchó con nuestra charla que olvidó activar el taxímetro. Recién lo hizo cuando llevábamos hecha la mitad del recorrido.  
Resultó ser Uruguayo y además ciclista y había realizado el mismo recorrido que haremos nosotros ahora. Debe de haber más de un taxista uruguayo en Buenos Aires, pero el encuentro con Jorge, justo en ese momento, a horas de emprender el viaje y con el aporte que nos brindó, no puede ser simple coincidencia. 

En el buquebús a Colonia conocimos de forma fortuita a dos salteños, que viajaban a la costa uruguaya. Uno de ellos resultó ser familia de Damián, (esposo de mi mamá y padre de mi hermanito Franco). El mundo es un pañuelo.

Al arribar a Colonia, luego de dar unas vueltas buscando algún lugar donde alojarnos, optamos por ir al camping. Buena decisión. Allí conocimos a Carlos, que viajaba con su mujer, su cuñada y el esposo de esta, desde Goiania, Brasil, hasta Bariloche.
Carlos es peruano y vive hace más de 15 años en Brasil. Es Doctor en Ciencias Políticas y profesor en la universidad estatal de Goiania. Tiene a su cargo el curso de Derechos Humanos y Políticas Públicas y es una apasionado de lo que hace, materia que me interesa. Unos días antes, al visitar Montevideo, preguntó por la casa del ex presidente Pepe Mujica, el que lo recibió y le dedicó dos horas de su tiempo. Charlamos largo y tendido de actualidad y de nuestras vidas. Super interesante. Nos invitó a cenar arroz con mariscos y terminamos de cocineros con el Tata. Salió exquisito y recibimos felicitaciones de todos los "cenadores".-

El domingo nos castigó la lluvia desde la tarde. Refugiados abajo del "tarp" dormimos la siesta de rigor, al ritmo de la lluvia cayendo sobre el toldo. Gracias a la amabilidad del encargado del camping, pudimos dormir bajo techo, con la compañía de una familia y dos chicos en bicicleta. Nos lo brindó sin pedirlo.
Hoy estamos en el Chuy, Brasil y mañana comenzamos el descenso en bicicleta hacia Colonia. Esto recién comienza y no deja de sorprenderme !!  
Los dos amigos salteños. La charla de más de dos horas en cubierta nos dejó color camarón... pero hubo risas y cerveza.

Santiago

lunes, 16 de enero de 2017

Uruguay. Cuatro primeros días.

Cuando el jueves llegué a Barajas, la primer sensación fue de angustia. En el mostrador de British Airways me dijeron que el vuelo estaba suspendido y que debía de haber recibido esa información. No recibí ningún aviso. Pero, luego me informaron que estaba reubicado en un vuelo directo de Iberia y finalmente llegué a Buenos Aires 30 minutos antes de lo previsto. Como siempre me estaba esperando mi amigo Hugo Baciunas, al que debo de reconocer como patrocinador, por lo tanto, todos ustedes saben que este viaje es posible, con el apoyo de: CONTENEDORES HUGO. Una empresa argentina con proyección internacional (ver su página web).... sigo. Después del café y charla con Hugo, me llevó a la casa de Santiago y a partir de ese momento, el viaje tenía la tripulación al completo.
Montamos las máquinas, distribuimos la carga y nos proveímos de víveres. Replanteamos el viaje y resolvimos que lo haríamos en sentido inverso al proyectado. Esto porque los vientos dominantes en la costa uruguaya soplan de dirección nor-este. Ya era la 1 de la mañana del sábado y teníamos que arrancar a las 6 para llegar al puerto con comodidad. El cruce del río de La Plata, que entre las ciudades de Buenos Aires y Colonia tiene 60 kms de ancho (en la desembocadura alcanza casi los 150 kms), lo hicimos en tres horas, las que fueron muy entretenidas.
Al pisar tierra charrúa lo primero fue comprar los pasajes de bus para llegar a El Chuy y desde ahí bajar nuevamente hasta Colonia. Nos tomamos el sábado y domingo para recorrer la pequeña y hermosa Colonia del Sacramento, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Nos alojamos en un camping y disfrutamos de encuentros y situaciones increíbles. Estas situaciones me gustaría que las narrara mi Jefe de Pelotón y lo invitaré a hacerlo.
Desde las 4 de la tarde del domingo (ayer) hasta hace un par de horas nos acompañó la lluvia, la que tuvo la gentileza de menguar para permitirnos llegar a la estación de buses hoy a las 04:30. Anoche, le pedimos autorización al responsable del camping para cocinar en el área de duchas y nos dijo que había un pronostico de temporal intenso, por lo que nos abrió unas instalaciones con baño, cocina y un gran salón... finalmente, recibimos a una familia de cuatro integrantes y un par de amigos ciclistas que estaban haciendo su primer viaje. Solidaridad sin florituras.
En Montevideo hicimos cambio de coche y finalmente llegamos a El Chuy a las 14:30. Esta ciudad comparte nombre con su vecina brasilera y la frontera es la línea central de una avenida, que en la margen uruguaya se llama Avda. del Brasil y en la parte brasilera, Avda do Uruguay.
Nos instalamos en un hotel para recuperar "calorcito" y confort y mañana partiremos en nuestras máquinas, con destino en el hermoso pueblo de Punta del Diablo, donde pensamos quedarnos un par de días.

Aquí con Santiago, que está crecidito y nuestras máquinas listas.

En el puerto de Buenos Aires, distante a unos 13 kms. de la vivienda de Santiago. Este trayecto lo hicimos prácticamente en su totalidad por carril bici y por una de las zonas más bonitas de la ciudad de Buenos Aires. Al cruzar los bosques de Palermo, nos encontramos con las instalaciones que recibirían esa tarde la conclusión del Rally Dakar.
 Nuestro campamento, que se comportó de manera sobresaliente durante las horas de lluvia, pero que resultaba incómodo para cocinar y comer. Las horas debajo del tarp dieron para largas charlas.

 Durante el recorrido por la ciudad (sábado por la tarde y domingo por la mañana) encontramos muchos coches antiguos, como el que nos acompaña en la foto.
 También encontramos varias reafirmaciones de la amabilidad y simpatía de los uruguayos, como el caso de Ramón, quien nos asesoró e informó sobre que deberíamos visitar. Un agente de turismos "ad honorem" que está orgulloso de la ciudad donde vive.
 En esta plaza, me encontré con una botella de cerveza de 1 litro y no tuve más remedio que "ajusticiarla"
 La única puerta que queda de la antigua muralla, que protegía la guarnición de Colonia del Sacramento
 Las callejuelas están repletas de lugares bonitos y restos de la presencia colonial. Como esta esquina.
 El hombrecito que se ve en el agua es Santiago, que quería darse una zambullida en el río de La Plata y lo concretó. Reitero que en este punto, el río tiene un ancho de 60 kms.....
 Santiago acomodando a Clota en la bodega del bus.... Tendrá que contar el porqué del nombre de su bici.
 Alaikyn, plegado en el bus, a su llegada a El Chuy. La sangre viaja...... vamos abuelo!!!!!
 El Comandante Santucho (Santiago - Cartucho) consiguió mate, yerba y bombilla y propuesta de novia. Lo está pensando.

lunes, 9 de enero de 2017

Uruguay !!! allá voy

Ya solo restan dos días e inicio mi viaje a Buenos Aires, donde me reuniré con mi nieto Santiago. Llegaré el viernes a la mañana y el sábado estaremos cruzando el río de La Plata a la ciudad uruguaya de Colonia del Sacramento. Serán quince días de viaje y vivencias compartidas que estoy aguardando con más impaciencia que mis anteriores aventuras. Durante los preparativos, dudé entre llevar el trike (Alaikyn) o la bici (La Morocha). Fundamentalmente por el tipo de caja que debía montar para el primero, pero mis posaderas reclaman comodidad y después de experimentar con diversos embalajes, resolví que valía el esfuerzo llevar el trike recumbent. Es un Velotechnik con el que ya tengo unos centenares de kilómetros hecho. Esta entrada tenía como objeto contarles como he vivido los preparativos previos al viaje y sumar las vivencias de mi compañero, pero este me envió un escrito que hace innecesario el mío. La seguimos desde el otro lado del charco.  
Alaikyn plegado y sin sus ruedas delanteras. Peso 16,5 kgs.
 Esta es la caja. 1200 x 680 x 500 mm y con un peso de 25 kgs. También van ahí algunos elementos de camping. Medidas y peso están dentro de los límites que fija British Airways. Viajo con esta compañía, haciendo escala en Londres. Fue el mejor precio y creo que brinda excelente servicio.
A la caja le agrego esta maleta. Son 19 kgs., más. Nunca viajé con tantos kilos y volumen, pero llevo algún material para Santiago y los inevitables obsequios que le envía su abuela..... a la que debo obediencia y respeto.
Y ahora, lo escrito por mi compañero Santiago:

"En la última visita de mi abuelo a Argentina, le comenté, en una de las muchas charlas de sobremesa de las que disfrutamos, mis intenciones de hacer mi primer viaje en bicicleta.
No era más que un deseo de seguir sus pasos. Leer y releer los relatos y experiencias de sus viajes en su blog, me contagiaban esas ganas tremendas de viajar pedaleando. No le dije el destino, ni cuánto tiempo, ni con quién iba a hacerlo. Aún no había definiciones.
Me escuchó, se quedó mirándome y no dijo nada. Ni preguntó siquiera. No mostró curiosidad. Está acostumbrado a escuchar idénticos comentarios que finalmente no se concretan.  No volvimos a hablar del tema.
Mi intención de realizar un intercambio con la Facultad, dilató la idea del viaje en la bici. El resultado negativo del concurso del Programa de Intercambios en el que participé, hizo que el viaje volviera a darme vueltas en la cabeza. Fue el empujón final.
Definida la costa de Uruguay como el destino para mi primera experiencia en bicicleta, no dudé en proponerle el viaje: “¿Cómo te ves haciéndolo conmigo?“. La respuesta fue inmediata y de acuerdo a lo que esperaba. A los dos días ya había comprado los pasajes aéreos.
Mi entusiasmo creció enormemente. Estaba (estoy) feliz. Hacía tiempo que quería viajar con mi Abuelo, ya sea en bici, en auto, en barco, en carreta o en camello. Este va a ser nuestro primer viaje, solos.
Hoy estamos ultimando los detalles. Preparar el equipo, conseguir las cosas imprescindibles y descartando las innecesarias. Faltan días, pero ya estamos rodando. Desde el primer mail estoy  “viajando”, porque todo comenzó desde que decidimos hacerlo, incluyendo la preparación y desarrollo del viaje.
El viaje no presume de ser un desafío deportivo, ni de una aventura descabellada. No tenemos preestablecidas etapas o kilómetros a pedalear diariamente. Esperamos que el camino nos sorprenda. Tenemos un destino final, y veremos si el físico y el clima nos permiten llegar.  No hay rutas complicadas, lugares inhóspitos o incomunicados. Al contrario, es un destino turístico y en pleno enero. Ello no nos quita la ilusión de encontrar alguna playa deshabitada, silenciosa y poco concurrida.
El condimento especial del viaje es, sin lugar a dudas, la compañía. Hacer un viaje con un Abuelo debe ser una experiencia inigualable, que posiblemente no todos tengan el privilegio de disfrutar.
Por otra parte, todo esto se magnifica porque mi Abuelo, el Tata, es una persona que admiro y aprecio enormemente. Pretendo exprimir al máximo su sabiduría y experiencia, escuchar sus historias y consejos, y atesorarlo todo para recordarlo infinidad de veces.
Gracias Tata por compartir este viaje conmigo!"