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miércoles, 25 de marzo de 2015

Itsmo de Curlandia

Estudiando los mapas para mi próximo viaje en bici, encontré dos cosas que atrajeron mi interés. La región rusa de Kaliningrado, una porción de territorio enclavada entre Polonia y Lituania sobre el Báltico y una estrecha franja de arena que se extiende por más de 100 kilómetros y comparten ese enclave ruso y Lituania. ¡Que ganas de atravesarlo en bici!
Las guías turísticas dicen que el visado ruso es problemático y además tiene un costo de 100 euros, pero decidí averiguar más y ¡SORPRESA!... los argentinos no necesitamos visado y me dicen desde el Consulado ruso en Madrid, que puedo ingresar desde Polonia en bici sin problemas... ser sudaca tiene sus ventajas y mantener la doble nacionalidad también... espero contarles más cosas de esta parte del planeta pero vistas en directo....





martes, 17 de marzo de 2015

Cabras de Marruecos

En el sudoeste de Marruecos las cabras suben a los árboles. Y no me refiero a un par de rebeldes que se suben a los troncos, sino que toda la manada se sube hasta las copas. Los árboles en cuestión son Argania spinosa o mejor conocido como Argán, una especie endémica de Marruecos y una pequeña región al oeste de Algeria. Las cabras como por costumbre, trepan cada año en el mes de junio, para obtener sus frutos. Y pareciera que no tienen problemas en subir más de 10 metros o ubicarse sobre delgadas ramas que crujen bajo su peso, con tal de llegar a la mejor fiesta gastronómica que se pueda esperar.
La pequeña fruta del argán tiene una gruesa piel y pulpa que cubre una especie de almendra. Cuando una cabra come la fruta, digiere la almendra y eventualmente la elimina en su excremento. Este acto natural, da origen a una antigua tradición. Donde los indígenas Berber recolectan las almendras que botan las cabras, las abren golpeándolas con piedras para llegar a la semilla que hay dentro. De este proceso se obtiene el preciado extracto de aceite de argán, una excelente fuente de ácidos grasos y vitamina E, que ha sido usado por los locales en tratamientos de piel y como ingrediente culinario.
En la última década, este aceite se ha transformado en un producto de belleza de culto, dentro de Estados Unidos y el mundo en general. Una botella de 50 gramos de aceite de una marca reconocida por ejemplo, tienen un valor de 48 dólares. Todo este proceso de producción no involucra excremento de cabra por supuesto, pero sí, la cooperación de mujeres del sudoeste de Marruecos, que recolectan el fruto de los árboles.
Por Catalina Vasquez



lunes, 9 de marzo de 2015

Miedos.... miedos....


Ya he comentado anteriormente, que uno de los temas recurrentes en los comentarios de quienes se interesan por los viajes en bici, es el miedo.
¿no tenes miedo? es lo primero que dicen cuando comento un viaje hecho o en proyecto. Respondo preguntando ¿y vos a que le tenes miedo?... y aparecen los fantasmas que cada uno aloja. Miedo a la soledad, a enfermarse, a no poder entenderse con gentes de diferentes idiomas, al robo.... etc. etc.
El habitante de una gran ciudad vive rodeado de gente, viaja apretujado en el transporte público y cree que está acompañado.... hemos visto imágenes de agresiones racistas en el metro y la absoluta y total impavidez del pasaje.
La enfermedad puede aparecer sin viajar y en casa nos podemos quebrar un hueso en una tonta caída.
Tenemos vecinos que hablan nuestro mismo idioma y jamas nos han dirigido una palabra y si nos cruzamos en el ascensor, un gruñido puede ser el saludo.
Para estar expuestos al robo o la agresión tampoco hace falta desplazarse fuera del perímetro de nuestra ciudad.
Pero el miedo es una trampa, una cárcel, creada  por nuestros pensamientos, y los barrotes que hemos generado solo pueden ser quebrados por un cambio en nuestras actitudes y pensamientos. Somos nosotros los poseedores de la llave de esos tremendos candados.
Pero también es cierto que esta sociedad nos necesita temerosos, pusilánimes y abona esos miedos que nos paralizan para poder utilizarnos mejor. Miedo a no agradar a los demás, a perder el empleo, a necesitar más dinero y no disponer de él, a defraudar las expectativas que otros han depositado en nosotros, a que nos dejen de querer, a no estar a la moda... a todas las cosas importantes o estúpidas que se te puedan ocurrir.
Hay gente torturada por un miedo inconmensurable y algunas han logrado vencer al monstruo e inclusive han tenido el coraje de contarlo, porque también perdieron el miedo a la burla.
Una experiencia que merece ser conocida es la de Ainhoa, una ciclo viajera que tuve la suerte de alojar en casa el pasado verano, aunque en ese momento no pude ver la tremenda dimensión humana de la que era poseedora y mucho menos imaginar de que pozo había salido.
Visiten su blog y lean su última entrada.... 
http://companniers.blogspot.fr/2015/03/vencer-el-miedo-al-miedo.html#more

lunes, 2 de marzo de 2015

Preparando el nuevo viaje

Todo viaje necesita de una previa preparación y aunque en su realización, surjan múltiples ocasiones en las que modificaremos los planes trazados, es necesario conocer previamente las rutas y ciudades por las que se extenderá el recorrido. Hoy recibí los mapas de Polonia y de los países bálticos y desde hace una semana estoy leyendo la guía de Polonia.
Saber de la historia de un país es fundamental para entender a su gente y la historia de Polonia es cuanto menos, trágica. Siempre atacada e invadida por sus poderosos vecinos (Alemania y Rusia) y víctima de pavorosas matanzas. Los polacos han superado siempre esas situaciones sin perder sus rasgos nacionales y hoy son el país de Europa con mayor coherencia étnica; el 98% de sus habitantes son POLACOS.
Básicamente es una gran llanura, pero cuenta también con montañas al este, grandes lagos, la mayor reserva de bosque primigenio de Europa y hábitat del bisonte salvaje europeo. También conserva el mayor campo de exterminio nazi, el de Auschwirz. Miembro de la Unión Europea aunque todavía no integrado a la moneda común. Tiene una superficie de  313.000 km2 y una población de 38,5 millones de habitantes.
Mi viaje se inicia en Cracovia, en el sur y espero entrar en Lituania por Akmeniai. La distancia estimada a recorrer en este primer país es de unos 650 kms.
No entraré a Varsovia, su capital, pues quiero visitarla junto a Eva en un futuro cercano.
Lo peor que he leído sobre este país, es la temeridad de sus conductores, a los que pienso evitar viajando por zonas poco pobladas y por carreteras secundarias. Lo mejor, su gente, la que una vez roto el hielo, se muestra amable y colaboradora para con el viajero. La sociedad polaca es mucho más conservadora y tradicional que el resto de la Europa occidental y en las zonas rurales se mantienen todavía formas de vida en cierto modo primitivas. La religión católica es mayoritaria y muy presente en la vida de todos los polacos.
Esto es lo que cuenta la guía, veremos cual es mi impresión después de recorrerla.